Oncosalud –la compañía más importante del país en tratamiento contra el cáncer– encabeza el ranking de las 32 empresas de servicio de salud más multadas por el Indecopi debido a malas prácticas, abandono de terapias en pacientes, negligencia médica, entre otras irregularidades. Las sanciones impuestas desde el 2011 a clínicas ascienden a más de 10.3 millones de soles, pero las empresas se resisten a pagar las multas y las han llevado al Poder Judicial. La lista, elaborada por OjoPúblico sobre la base de resoluciones sancionadoras, incluye a otras importantes clínicas de Lima: Ricardo Palma, Internacional, San Pablo y San Gabriel, entre otras.
L
a joven profesora María del Carmen Pereira dividía su vida entre su afición por la música, su carrera como maestra de piano y flauta dulce y la crianza de su único hijo. La aparición de una extraña mancha en uno de los dedos de su pie izquierdo fue el inicio de una tragedia que le cambió la vida en diciembre del 2012. Lo primero que hizo fue acudir a un dermatólogo. El diagnóstico preliminar la alarmó: “Vaya al seguro, parece grave”, dijo el médico después de darle un vistazo al lunar. El difícil ajetreo que se desató por su estado de salud le reveló un antiguo obsequio familiar que hasta entonces desconocía. Hace cinco años su madre la había afiliado a una de las empresas más importantes de tratamiento contra el cáncer en el Perú: Oncosalud.
La noticia de la afiliación llegó acompañada de un diagnosticó desalentador: María del Carmen tenía cáncer de piel. El médico le dijo que su única opción era un tratamiento con el biofármaco Interferón, que estimula las defensas del cuerpo y previene la propagación de la enfermedad. Sin embargo, el producto que el especialista de Oncosalud le recetaba, no estaba incluido en su plan oncológico. Su calvario apenas empezaba. Luego de varias semanas de visitar farmacias y otras clínicas con su familia, encontró a un contacto en el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) que finalmente le consiguió una versión genérica del Interferón.
María del Carmen pagó hasta 100 soles por cada ampolleta del medicamento que el seguro oncológico debía entregarle. El gasto fue considerable ya que debía inyectarse hasta cuatro veces al día durante los ocho meses del tratamiento. Su madre, la señora Catalina Alvarado, descontenta frente a la inversión inútil que hizo por el seguro que compró para su hija, denunció a Oncosalud ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) pidiendo que la compañía asumiera el tratamiento de su afiliada. El fallo final llegó este año. Oncosalud fue multada con 96 mil soles y le ordenaron cubrir el costo de los fármacos, pero era tarde.
María del Carmen, de 42 años, había dejado de tratarse con Interferón y ahora, luego que el mal se extendiera a otras partes de su cuerpo, recibe una agresiva quimioterapia.
sta compañía –de propiedad del Grupo Salud del Perú (llamado comercialmente grupo Auna) y cuyo principal accionista es el médico Luis Pinillos Ashton- ha recibido desde entonces 73 multas por un monto mayor al millón de soles, pero le falta cancelar el 84% del total de sus sanciones.
En el segundo puesto de la lista de compañías más sancionadas aparece la ClínicaRicardo Palma con 41 multas equivalentes a 1,6 millones de soles por no brindar diagnósticos precisos y tratamientos adecuados a sus pacientes, entre otras razones. El tercer lugar es ocupado por la Clínica Internacional -de propiedad del grupo Breca, uno de los más poderosos del Perú por sus inversiones en el sector industrial, minero, bancario, constructor y pesquero-, con 25 multas por 908 mil soles. En esta lista también figura la clínica San Pablo y San Gabriel, ambas integrantes del mismo grupo económico, y cuyas sanciones ascienden a los 855 mil soles por 40 multas.
Ojo-publico.com ha comprobado que hasta el momento casi todas estas clínicas no han pagado las sanciones e incluso han llevado sus multas ante el Poder Judicial para evitar el pago al Indecopi.
Oncosalud es una de las empresas más importantes del Perú en el tratamiento oncológico. El 2014 registró 707 mil afiliados y ha crecido, como la mayoría de clínicas y empresas de salud, bajo la sombra de un sistema carente de supervisión. La empresa de propiedad del Grupo Salud del Perú -que tiene entre sus socios fundadores al exministro aprista de Salud, Carlos Vallejos- vende programas similares a un seguro oncológico, pero no está registrada como una compañía aseguradora y, por lo tanto, no puede ser fiscalizada por la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS). Incluso, la Asociación Peruana de Empresas de Seguros (Apeseg) ha aclarado que Oncosalud no forma parte de este gremio. ¿Quién la supervisa entonces?
El Grupo Salud del Perú se define como una institución administradora de fondos de aseguramiento en salud, y de acuerdo a las actuales normas, debería ser fiscalizada por la recientemente creada Superintendencia Nacional de Salud (Susalud), que desde el 2013 no ha sancionado a ningún establecimiento de este tipo. Los antecesores de este ente regulador: la Superintendencia de Entidades Prestadoras (SEPS) y la Sunasa, tampoco inspeccionaron a Oncosalud durante más de 15 años.
Oncosalud vende programas similares a un seguro oncológico, pero no está registrada como una aseguradora y, por lo tanto, no puede ser fiscalizada por la SBS.








Interesante
ResponderEliminaren la mira...
ResponderEliminarIndignación total u.u ....
ResponderEliminarLa otra vez escuchaba a una señora quejarse de la mala atencion en cierto hospital de Arequipa, pues la habian operado mal; y ella queria interponer alguna demanda, pero su condicion humilde no le permitio continuar. ¿Como pasan estas cosas con la salud de las personas?
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